Guillermo Simón: el mar, el azul y la materia de lo lejano

Hay exposiciones que simplemente se contemplan y otras que se habitan. Hoy inauguramos en Espacio 36, nuestra galería de arte contemporáneo en Zamora, una de esas propuestas que detienen el pulso de la ciudad para sumergirnos en un universo donde el horizonte no es una línea de separación, sino una frontera táctil.
Azul: la piel de la distancia, del pintor asturiano Guillermo Simón, llega a nuestra galería como una invitación serena a habitar la pausa, a tocar lo remoto y a dejarnos envolver por el pulso vibrante del Cantábrico.
Guillermo Simón, óleo sobre tabla, Espacio 36, Zamora.
Treinta años pintando el Cantábrico: quién es Guillermo Simón
Guillermo Simón nace en Villaviciosa (Asturias) en 1968. Se licencia en Bellas Artes por la Universidad del País Vasco y completa su formación en la prestigiosa École Nationale Supérieure des Beaux-Arts de París, un itinerario académico que explica el dominio técnico —casi de oficio antiguo— con el que resuelve cada veladura de esta serie.
Desde finales de los años ochenta, Simón ha construido una trayectoria expositiva extensa y constante, sin atajos: Aula Mapfre de Pola de Siero (1989), Sala Borrón de la Consejería de la Juventud en Oviedo (1992), Galería Índice de Torrelavega, Galería Fruela de Madrid y la Fundación Caja Rioja de Logroño (2005), año en el que también participó en la Biennale Internazionale dell'Arte Contemporanea de Florencia. Su circuito habitual pasa por la Galería Amaga y la Galería Gema Llamazares —entre Avilés y Gijón—, la Fundación Carriegos y la Galería Ángel Cantero en León, Malvin Gallery en Madrid, la Galería Metro en Santiago de Compostela y la Galería MA Contemporánea en Palma de Mallorca. En 2017 expuso también en Francia, en la Galerie La Tocade del Arte de Dinan, y este mismo 2026 lo ha hecho en el Palacio de Revillagigedo y la Colegiata de Gijón, justo antes de llegar a Zamora.
Su obra forma parte hoy de fondos e instituciones de primer nivel: el Museo de Bellas Artes de Asturias, la Fundación Museo Evaristo Valle de Gijón, el Museo Marítimo de Luanco y la Colección Masaveu —una de las colecciones de arte privadas más importantes de España—, además de la Universidad de Oviedo, Cajastur, El Corte Inglés, Mapfre Seguros y las colecciones de las cadenas hoteleras NH y Husa. Un recorrido de más de tres décadas que sitúa a Simón entre los referentes de la pintura contemporánea asturiana, y que hoy desembarca en Castilla y León de la mano de Espacio 36.
El pigmento como marea y memoria
Tras esta sólida presencia en galerías nacionales e internacionales, el artista nos regala una serie madura, poética y profundamente introspectiva: veintiséis óleos que van desde piezas íntimas sobre lienzo de 33x41 cm hasta grandes formatos de 100x100 cm sobre tabla, todos construidos con el mismo lenguaje de veladuras superpuestas.
Como el propio Simón evoca citando al poeta Derek Walcott: "El mar no es una frontera, sino una forma de mirar". En estos lienzos, el color azul deja de ser una mera frecuencia cromática para convertirse en una materia viva:
- Veladuras y atmósferas: capas superpuestas de cobalto y ultramar que capturan el aire denso y salino de la costa.
- La luz en movimiento: una superficie cambiante que recibe la luz y la devuelve transformada en misterio y emoción pura.
- El gesto pictórico: pinceladas que no buscan una afirmación rotunda, sino el susurro, la marea y la calma suspendida.
El azul en la historia del arte: de Kandinsky a Yves Klein
Inspirado en la intuición de Kandinsky sobre la atracción lírica del azul hacia lo infinito —lo escribió en su ensayo De lo espiritual en el arte: "cuanto más profundo es el azul, más profundamente nos llama hacia el infinito"—, el trabajo de Simón se inscribe en una genealogía de artistas que han hecho del azul mucho más que un color de fondo. Yves Klein llegó a patentar su propio tono, el International Klein Blue, para intentar atrapar en pigmento puro la sensación de inmaterialidad y vacío cósmico. Mark Rothko, en sus últimos años, disolvió la figura en campos de color casi monocromos que el espectador no mira, sino que atraviesa. Y J.M.W. Turner, mucho antes, ya pintaba marinas donde el barco y la tormenta se deshacían en luz y bruma, anticipando la abstracción por pura observación del mar.
Guillermo Simón dialoga con esa tradición desde una orilla muy concreta: el Cantábrico, con su luz gris y sus mareas vivas, tan distinto del Mediterráneo luminoso que pintó Sorolla apenas unos cientos de kilómetros al sur. Si Sorolla persiguió el sol sobre la arena, Simón persigue lo que el sol no termina de revelar: la niebla, la distancia, el instante en que la vista se pierde y el pensamiento comienza a navegar, en sus propias palabras.
Por qué esta exposición importa
En Espacio 36 llevamos desde 1994 defendiendo que una galería de arte contemporáneo en España no tiene por qué estar en Madrid o Barcelona para traer obra de primer nivel. Traer a Zamora a un pintor con obra en el Museo de Bellas Artes de Asturias y en la Colección Masaveu, con recorrido en Francia e Italia, es exactamente el tipo de apuesta que sostiene nuestro proyecto: acercar el arte contemporáneo español de calidad —y la posibilidad real de comprar obra original de artistas con trayectoria— a quien vive fuera de los grandes circuitos. Azul: la piel de la distancia es, en ese sentido, tan importante para Zamora como para la carrera de Guillermo Simón.
Detalles de la inauguración
Esta tarde abrimos las puertas de la galería para que os adentréis en este viaje azul y compartido.
- Artista: Guillermo Simón
- Título: Azul: la piel de la distancia
- Inauguración: Hoy, 18 de septiembre de 2026, a las 19:30 h
- Duración: Del 18 de septiembre al 3 de octubre de 2026
- Lugar: Galería de Arte Espacio 36 (C/ San Andrés, 5, Zamora)
- Horario de visitas: De lunes a sábado, de 12:00 a 14:00 h y de 16:00 a 21:30 h
Os esperamos en Espacio 36 para celebrar el arte, compartir un vino y reencontrarnos con la belleza de lo lejano.
Ángel Almeida
Galería de Arte Espacio 36
